martes, 26 de mayo de 2020

El presagio de Horus: la aventura continúa

Y, cuando nos queremos dar cuenta, mayo también ha volado entre semanas dedicadas a continuar con la lucha contra el virus que todavía rehúsa marcharse. Si bien es verdad que, al menos en España, la situación ha mejorado bastante, todavía queda mucho trabajo por hacer. Queda mucha conciencia por mantener, mucha empatía que cultivar y mucho que aprender como sociedad. Extrapolable al resto del planeta azotado, por supuesto. Nos resistimos a mejorar como personas.

Pero no he venido hoy a hablar sobre cierta falta de humanidad de los seres humanos (al menos, de ciertos sectores), aunque bien es verdad que esto se relaciona mucho con los mensajes que trato de dejar en el mundo de Calypso. Vengo, precisamente, a dejar unas cuantas pinceladas sobre el avance de este último.

Con la cuarta entrega de 13 Milímetros a punto de finalizar la fase de lectura beta, y tras publicar el pasado mes de diciembre la tercera edición de El presagio de Horus junto con su segunda parte, El presagio de Horus: Legado, ya he comenzado con la creación de la última entrega de la trilogía.

El presagio de Horus: Legado

Tenía unas cuantas dudas con respecto a la trama, pues lo sucedido en Legado supone un antes y un después muy grande para ciertos personajes, así como para el Destino que, latente, aguarda. Sin embargo, hace unos días sucedió algo mágico... 

Siempre he creído que las historias viven, están ahí, y las escritoras y escritores solo debemos rescatarlas y hacerlas visibles. Cuando la trama se presentó ante mí, supe que así debía encaminarse. No existía objeción posible. La historia habló, los personajes reclamaron lo que era suyo.

No sé cuánto tiempo tardaré en finalizar esta tercera parte, tan importante por todo lo que este mundo distópico significa para mí. De lo que estoy segura es que, a pesar de la pena que me va a dar, voy a disfrutar cerrando el ciclo que inició una vez Calypso, cuando apareció para recordarme que los sueños existen para seguirlos, que no se ha de abandonar la lucha por lo que queremos.

Nos vemos entre las páginas

lunes, 4 de mayo de 2020

Calypso y sus Delirios Utópicos

Mayo nos abrió sus puertas hace pocos días. Un mes donde las temperaturas ascienden y las buenas noticias también, espero.

En cualquier caso, siempre es un motivo de sonrisas leer la reseña de una persona a la que tu libro le ha gustado. Si le ha encantado, ya ni hablamos. Y si la reseña la transmite a través de un vídeo, exudando emoción e intensidad con cada palabra, empleando una linda modulación de voz y realizando un análisis de la novela que la deja a una boquiabierta, pues... ¡boom! Festival de hormonas de la felicidad.

La escritora Ana Calatayud L. (Utopía) es la autora del vídeo que traigo a continuación, que guarda todas y cada una de las características que mencionaba. El libro afortunado es El presagio de Horus: Legado 

No suelo traer las vídeo-reseñas al blog de forma directa, sino que las añado como enlace en publicaciones que recogen apariciones en distintos puntos de la red. Entonces, ¿por qué en esta ocasión sí? Porque me apetece compartir con vosotros algo bonito. Y no me refiero solo a la reseña en sí, sino a la sonrisa que Ana le regala siempre a la vida.

3... 2... 1... ¡Acción!


Pero mi querida autora de los emotivos poemarios Verso a verso fui creciendo y Lo que la marea me devolvió no solo se conformó con esta detallada reseña, sino que ha ido más allá... Nos lee, con esa preciosa forma que tiene de contar las cosas, las primeras páginas de la primera parte de esta aventura distópica: El presagio de Horus. Decir que me ha encantado es poco.



Y, para terminar de enamorarme, Ana también nos narró las primeras páginas del libro del que hablaba en el comienzo de esta publicación. De nuevo, su preciosa voz; de nuevo, el alma plasmada en cada sonido que abandona sus labios, que chisporrotea en sus ojos. De nuevo, ella.


Soy muy afortunada por que esta personita haya elegido los dos primeros libros de la trilogía de El presagio de Horus para compartir con nosotros en su canal. Más afortunada todavía cuando recibo toda esa ilusión y amor con los que los ha tratado, toda esa emoción que ha sentido con su lectura y que nos transmite al hablar. Pero, sobre todo, afortunada por todo lo demás.

Muchas gracias, Ana, por aportar tan valioso contenido a la vida de Calypso y su gente. Gente que, como ahora en nuestro mundo, lucha por vencer a lo desconocido. Gente que ama la vida en todas su manifestaciones. Como nosotras.

No dejéis de visitarla, de verla, de escucharla, de buscarla en sus libros. No dejéis de leerla, porque plasma su alma en sus escritos. Y, creedme, tiene un alma muy bella.

Nos vemos entre las páginas

jueves, 30 de abril de 2020

Microrrelato #7

 
Tintó su piel de deseo,
bañó sus ojos en delirio,
rompió las cadenas de lo prohibido.
Y sus labios, ávidos de versos, se alearon en poesía perfecta.

sábado, 25 de abril de 2020

Día del Libro 2020

Para hablar de mi experiencia con el Día del Libro de este año, deberíamos remontarnos a anteayer, 23 de abril. Sé que vengo dos días tarde... En cuarentena, esta afirmación puede sonar un tanto extraña: en teoría, tenemos más tiempo, ¿verdad? Efectivamente, y empleo ese tiempo en la práctica para trabajar en cosillas pendientes. Una de ellas, terminar de corregir la cuarta parte de la saga 13 Milímetros.

13 Milímetros

Como sabéis, de la que será una pentalogía de novela negra, actualmente se encuentran publicados los tres primeros tomos: Scorpio, O'Quinn y Angela. La cuarta parte, preparada para que los lectores beta puedan hincarle ya el diente, lleva en esta fase desde diciembre del año pasado. Y, precisamente, fue en el Día del Libro cuando terminé con la corrección. Resultó extraño ponerle el punto y final sabiendo que la siguiente será la última entrega de esta saga...

Pero regresemos al 23 de abril...

También conocido como Sant Jordi, es habitual su celebración regalando libros y rosas a las parejas y personas queridas. En este año tan atípico, el Día del Libro se ha festejado como se ha podido mediante diferentes iniciativas por las redes, donde autoras y autores, lectoras y lectores hemos contribuido con nuestro granito de arena para mantener viva la llama de las letras.

El presagio de Horus: Legado (Sant Jordi)
Así pues, y siguiendo con la tradición literaria para el señalado día, esta fotografía llegó hasta mí. La tomó una persona bonita cuyas palabras en cierto momento mágico no olvidaré nunca. 

La belleza de la naturaleza junto a la fuerza de la protagonista a la que acompaña, superviviente en una historia distópica a la que mi mente regresa una y otra vez estos días.

Días de encierro.
Días de incertidumbre.
Días de lucha.
Días de solidaridad.
Días de fortaleza.
Días de vida.

Quizá sea una parada, esa que tanto necesitamos, para recordar lo verdaderamente importante. En nuestra ausencia, la naturaleza se limpia, pero nosotros también. Una cura de humildad para una especie que cree que todo le pertenece por derecho. Lo único que, por derecho, es nuestro es la propia vida. Propongámonos fijarnos más en los colores, en los aromas, en las sonrisas, en las nubes, en nuestras familias, nuestros amigos... En todo lo que antes creíamos que era normal y, como estamos viendo, es en realidad extraordinario.

Esto es lo que el Día del Libro de este año me ha traído: reflexión. Una reflexión que lleva reclamando su lugar desde que la amenaza se hizo con el control hace ya 6 semanas.

Bueno, me ha traído reflexión y también una pose muy simpática de mi perrita Ginny (sí, es por Ginny Weasley).

El presagio de Horus

En resumen: me habría gustado celebrar el Día del Libro de un modo distinto. Uno en el que las sonrisas no necesitasen de mascarillas, donde poder entregar en mano el libro que quiero regalar, uno que poder celebrar con abrazos. Sin embargo, y de momento, esta es la situación. 

Mientras así sea, soy del pensamiento de que cuidarnos a uno mismo implica cuidar a los demás

Mientras así sea, celebremos el Día del Libro (y todos los demás) como se merece: con libros. Libros que nos hacen viajar mientras necesitemos no salir de casa.

#YoMeQuedoEnCasa