viernes, 20 de marzo de 2020

Cuarentena: El presagio de Horus, Legado


Con la buena acogida por vuestra parte del ebook de El presagio de Horus, hubo alrededor de 250 descargas en 3 días. Esto hizo que se mantuviese dentro del Top 5 de ebooks gratuitos de aventuras y ciencia ficción durante este tiempo. Que le hayáis abierto la puerta de esta forma a la historia de Calypso cumple, con creces, el objetivo de la iniciativa.

En la anterior publicación ya dije que también pondría gratis El presagio de Horus: Legado (el título contiene el enlace) y eso es lo que haré estos días. Con más motivo después de la experiencia con la primera parte. Así, podréis descargarlo el 20, 21 y 22 de marzo.

La colaboración comunitaria y la solidaridad sigue siendo fundamental estos días (y, a ser posible, integrarlos entre nuestros valores). Por eso, necesitamos no salir de casa el tiempo que haga falta. La responsabilidad nos pertenece a todos.

VENCEREMOS.

martes, 17 de marzo de 2020

Cuarentena: El presagio de Horus


No salir de casa durante el tiempo que se estime necesario es vital para la lucha contra el maldito Coronavirus. La cuarentena es obligatoria para superar esto y, como dije en el anterior post, la lucha es de todos. Todos debemos contribuir.

Así, además de guardar esta cuarentena de forma estricta, mi aportación para hacer más llevadera esta reclusión es ofrecer gratis la versión digital de El presagio de Horus (el título contiene el enlace). Mi intención es engrosar la lista de libros que os acompaña durante estos días tan difíciles. Estará disponible el 17, 18 y 19 de marzo.

Y, aunque le dedicaré su propia publicación, comentaros que también pondré la segunda parte, El presagio de Horus: Legado, gratis en días posteriores.

VENCEREMOS.

domingo, 15 de marzo de 2020

#YoMeQuedoEnCasa

La situación que estamos viviendo en España desde hace unos días no es nada fácil. Nos enfrentamos a un enemigo invisible, poco conocido y de rápida transmisión: el Coronavirus (COVID-19). No voy a malgastar líneas ni tiempo en explicar qué es esto, porque a estas alturas estamos saturadísimos de información al respecto. Información que, por otro lado, debemos cribar para diferenciar las fuentes fiables de los hervideros de bulos que contribuyen al miedo y la angustia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) es un muy buen recurso para diferenciar los síntomas del Coronavirus, así como cualquier otra clase de información que nos puede ser de utilidad frente a lo que ya se ha declarado como pandemia mundial (vías de propagación, probabilidades de contagio, riesgo de complicaciones, etc.). Asimismo, nos especifica las medidas protección y prevención de la expansión. Aunque ya lo hemos visto/oído en infinidad de sitios, me parece importante recordarlas:
✅ Lavarse bien las manos frecuentemente con agua y jabón, con alcohol o con geles hidroalcohólicos.
✅ Evitar tocarse los ojos, nariz y boca.
✅ Al toser o estornudar, cubrirnos con la parte interna del codo o con un pañuelo (este último debe ser desechado de inmediato).
✅ Mantener una distancia de seguridad con otras personas de, al menos, 1 metro.
✅ Ante cualquier tipo de síntoma sospechoso de esta enfermedad, quedarse en casa. NO acudir a centros sanitarios (incluyendo urgencias) salvo indicación médica (que deberá se contactada ante fiebre, tos y dificultad para respirar).
✅ Seguir siempre las instrucciones de las autoridades sanitarias.
Estas medidas se encuentran ampliadas y debidamente argumentadas en la web de la Organización Mundial de la Salud.

Llegados a este punto, me parece resaltar la última de las indicaciones: «seguir siempre las instrucciones de las autoridades sanitarias». Este es el motivo por el que he decidido realmente escribir este post.

Es inherente al ser humano establecer un espacio subjetivo frente a diferentes hechos o fenómenos en función de la distancia a la que nos encontremos (distancia psicológica). Nos convertimos en un punto de referencia egocéntrico para evaluar la gravedad de las situaciones, y mostraremos una mayor respuesta emocional frente a acontecimientos que nos quedan más cerca. Es decir, nos afectarán más aquellas situaciones en las que creamos que podemos vernos directamente implicados.

Pero somos seres racionales —o, al menos, lo intentamos— y hay que tener dos dedos de frente.

¿Cómo nos afecta esto en este caso? «Es China, Italia, X, está lejos, esto es cosa de otros, nunca me va a llegar a mí o a mi entorno». Y veíamos que, después de que se nos aconsejara no salir de casa como medida preventiva, las terrazas estaban llenas, los niños sin escuelas en los parques, la gente en los bares. No se es consciente, no se quiere ser consciente, se vive mucho mejor pensando que nunca va a llegar. Hasta que llega. Y nos encontramos Madrid como un terrible foco de contagios que, además, se ha ido propagando por otras comunidades por viajes irresponsables. El estado de alarma impuesto por el gobierno tratará de contener toda esta locura.

Así pues, ahora hay normas con respecto a salir a la calle con posibilidad de sanciones económicas por su incumplimiento. Y es que, por desgracia, si no se toman estas medidas, mucha gente no estaría por la labor de entender la gravedad de la situación. Lo puedo afirmar porque lo he visto. Porque, antes de que esto se decretara, se había indicado a la gente quedarse en sus casas y las terrazas de los bares rebosaban, los parques con niños y las personas socializando sin preocupaciones. ¡Gente en la playa! Es lógico que los negocios, ante la perspectiva de la gran dificultad económica que esto va a generar, quisieran mantenerse al pie del cañón, pero estamos ante una emergencia sanitaria contra la que todos, sin excepción, debemos luchar para poder vencer como sociedad. Sin entrar en ideas y actuaciones políticas (asunto que podría dar para otro post independiente), hablo de comunidad, de responsabilidad social, de hacer nuestro un problema de todos. Integrarlo. Darnos cuenta de que con nuestras acciones también ayudamos al resto de personas, incluyendo a los colectivos más vulnerables.

Existe una guía psicológica gratuita ante las emociones que esta situación nos está generando, que ofrece una orientación para la gestión de las mismas. Nunca olvidemos lo importante que es también nuestra salud mental.

Ayer, sábado 14 de marzo a las 22:00h, se produjo un movimiento por unanimidad en —me aventuro a decir— toda España. Ante las iniciativas #YoMeQuedoEnCasa y #QuédateEnCasa (antes más opcionales que ahora), un aplauso retumbó en todos los barrios de nuestro país. A continuación, mi experiencia:


Y hoy otra vez. Y las veces que hagan falta.

Se hablaba de aplauso sanitario, pero para mí el rango era mucho más amplio... Sentí que la ovación, el cariño, el apoyo se dirigían a todos aquellos que, por sus trabajos, no pueden permitirse quedarse en casa. Que, para que los demás podamos hacerlo (niños, parados, estudiantes, trabajadores que pueden llevar a cabo su actividad desde casa —entre las que me incluyo—, trabajadores que no pueden acudir a sus centros, etc.), ellos abandonan la seguridad de sus hogares, de su familia.

GRACIAS a todos los sanitarios en su conjunto, celadores, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Fuerzas Armadas, bomberos, personal de seguridad, juzgados de guardia, equipos de limpieza, personal de supermercado, transporte, recogida de basuras, conductores de camiones, investigadores, farmacéuticos, agricultores, ganaderos, periodistas, dependientes de cualquier comercio catalogado como indispensable. Gracias, gracias por tanto, héroes. Este es tan solo un medio más para transmitiros todo el respeto, admiración y cariño que os merecéis, que necesitáis, pues no puedo ni imaginar lo que supone para vosotros ser un pilar tan fundamental en el mantenimiento de la salud pública (en todas sus formas).


Por eso es tan importante que nos quedemos en casa todos los demás, los que podamos, porque no necesitáis más carga sobre vuestros hombros, porque, por desgracia, ya os pesa bastante. Porque esto no es responsabilidad de unos pocos, es responsabilidad de todos. Y, a pesar de que todos tenemos nuestras ideas políticas, para que una embarcación avance en la misma dirección, debemos remar hacia el mismo lado. La unión hace la fuerza.


#YoMeQuedoEnCasa

domingo, 23 de febrero de 2020

Annibal Scorpio vuelve a casa (Libro Viajero)

Denominamos Libro Viajero a aquella actividad conjunta literaria en la que una persona (normalmente, el autor) envía un libro al primero de la lista de participantes. Este lo lee, realiza las anotaciones, comentarios, loquesea pertinentes y, una vez terminado, lo envía al siguiente participante. Y así hasta que, finalmente, el libro regresa al autor con todas las aportaciones. Es frecuente que cada participante incluya algo de su cosecha en el paquete, muchas veces relacionado con el lugar en el que vive. Al fin y al cabo, los viajes son un punto importante en esta iniciativa, ¿no?

En 2017 se organizó el primer Libro Viajero con la primera edición de El presagio de Horus. Hace justo un año, el primer tomo de la saga protagonizada por Annibal Scorpio se lanzó a hacer turismo por distintos puntos de España. Hace poco más de una semana por fin regresó a mis manos. ¡Y vaya vuelta triunfal!

Durante estos días he estado pensando qué hacer con motivo de las cositas que he recibido. Porque, sí, las brujitas se lo han currado muchísimo y estoy muy contenta con el resultado de sus lecturas. Así que me debatí entre hacer fotos o un vídeo. Al final, ganó la primera opción. Pero quería que fuesen especiales, que le hicieran justicia a los viajes de los últimos meses. Quería tener también algo que mostrarles a las chicas y no se me ocurrió una mejor idea que hacer el mini reportaje en mi querida Mota del Cuervo.

Así pues, esto es lo que llegó a mis manos en el paquete del Libro Viajero:

🐍 El libro Scorpio repleto de comentarios, pegatinas, colores, post-its... Y, sobre todo, de emociones. ¡No os hacéis una idea de lo bien que me lo pasé leyéndoos! Me sacasteis más de una, dos y tres sonrisas, incluso a veces carcajadas.

🐍 Un cuadernito con la portada de la novela. ¡Me hizo una ilusión gigante! Para nada esperaba algo así y explicabais la argucia en una cartita aparte. Sus páginas recogen fotografías y anotaciones acerca de las andanzas de Annibal por vuestras ciudades, así como parte de la historia que allí os envuelve. Por detrás, los nombres de las participantes. ¿Acaso sabéis el valor que tiene eso? ¡Es un precioso recuerdo para atesorar siempre!

🐍 Postales y un imán de Toledo. Y es que forman parte de lo contado sobre este maravilloso lugar en el cuadernito. ¡Me encantan!

🐍 Un par de marcapáginas. Al lanzarlo a la aventura, incluí un puñado de ellos para que pudierais tenerlos. Ahora, de vuelta, quedan perfectos para las fotos.


Cada vez que leía vuestras palabras en el cuadernito, os imaginaba paseando por las calles, los parques, por vuestro hogar con la historia que os acompañaba. Después, sentadas, bolígrafo en mano y plasmando el amor por vuestra tierra en esta original forma de recogerlo. Me regalasteis parte de vosotras y eso, queridas, es un tesoro para mí.


¡Y a mí me encantan vuestras frases, todas y cada una de ellas! Además, era como si pudiera escucharos individualmente, pues a cada una os representa un color.


¡Ma-ra-vi-llo-so! Comentarios de todo tipo y ante toda clase de escenas. Ya no es solo lo que la lectura os hizo sentir, sino que supisteis transmitirlo a la perfección.


Pues no, señores, no. La policía no lo tiene fácil para sacar algo en claro sobre los asesinatos que asolan la organización de Scorpio. La cuestión es... ¿cómo de perdidas estabais vosotras? ¿Os llegasteis a encontrar en algún momento? Estoy abierta a toda clase de hipótesis...


Me gustáis más vivas, ¡no muráis! Las incógnitas se van desvelando en las siguientes partes... Después de este libro, todavía quedan otros cuatro. Hay tiempo, hay tiempo...


Esta es tan solo una pequeña muestra de la gran cantidad de comentarios y aportaciones que encontré a lo largo de las páginas. ¡Qué penita que llegase el final! Me moría de ganas de seguir leyéndoos, de encontrarme con vosotras a lo largo de la trama.


Puffff... ¿qué os puedo decir? ¿Que ha sido una experiencia fantástica para mí y que espero que también para vosotras? ¿Que vuestras anotaciones me han hecho visualizar el comienzo de la historia de Annibal desde vuestros ojos? ¿Que he disfrutado mucho con vuestra participación en esta actividad y que estaría encantada de repetirla?

Gracias, Susana.
Gracias, María.
Gracias, Ana.
Gracias, Ari.
Gracias, Marina.
Gracias, Claudia.
Gracias, Nuria.

Esta historia comenzó 13 años atrás (un número muy conveniente). Hace 3 que vio la luz el libro que ha viajado a vuestro lado. Poder vivir todo esto fue, hasta hace bien poco, una utopía. Gracias por contribuir a convertirla en realidad. Gracias por integrar a Annibal en vuestros recuerdos literarios, por sumergiros en los callejones junto a él, junto a sus hombres, junto a la policía, junto al asesino...

Ha sido un placer absoluto disfrutar de esta experiencia a vuestro lado